A mis hermanos mapuches y amigos chilenos
Septiembre de 2003
Desde que apareció la noticia por los medios de comunicación, mi teléfono no ha dejado de sonar con las llamadas de incredulidad y sorpresa de muchos hermanos y amigos que han entregado sus fuerzas y depositado sus sueños en el emblemático caso Ralco. Noticia hábilmente entregada a sólo días del 18 de septiembre, donde la mayoría de los chilenos sólo pensarían en las empanadas y el vino tinto, como una forma de bajarle el perfil a tan trágica noticia para nuestro Pueblo y así evitar cualquier tipo de reacción de la sociedad civil.
Han pasado ya algunos días, en que he podido desahogar mi angustia estrechándome la mano con muchos peñi y lamien (hermanos y hermanas). Nos hemos acompañado en la tragedia como seguramente lo hicieron en el pasado muchos de nuestros abuelos, cuando las malas noticias azotaban a nuestro Wall Mapu. No hay duda que ha sido un golpe fuerte, pero -después de la tormenta viene la calma-, -después de la noche viene el día-, y al igual que como nuestros abuelos tuvieron que sobreponerse a las dificultades, hoy debemos renacer con mayor fuerza, valor y dignidad.
Frente a lo anterior me nace la necesidad de decir a mis hermanos, hermanas y a la opinión pública lo siguiente:
Hoy asisto con pena y mucho dolor a un episodio histórico que nos marca profundamente, quizás este hubiera sido un momento histórico digno y que nos llenara de orgullo, sin embargo una vez más nos han traicionado el Estado Chileno...el estado de "Derecho" del que diariamente nos hablan aquellos que se dicen amigos de nuestro pueblo.
Si bien es cierto, la expectativas en los gobiernos de turno no han sido muchas, durante el gobierno de Frei fue realmente vergonzosa la forma en que se utilizaron el poder político y las influencias, constituyéndose el caso Ralco como un símbolo de corrupción, que hace prevalecer los intereses personales del Sr. Frei y de Endesa, por sobre los de un Pueblo. Prueba de ello fue la firma de autorización de la concesión eléctrica un día antes del traspaso de la presidencia.
El gobierno de Lagos podrá ser comparado en la historia, al más puro estilo de la época de la Colonia y de la mal llamada "Pacificación de la Araucanía", como un "Gobierno tinterillo" en el que a través de personajes como éstos y de instrumentos como los llamados "tribunales de indios", se llevaba a nuestros Loncos para firmar documentos que avalaban la usurpación de nuestras tierras. Hoy son nuestras ñañas quienes son mañosamente conducidas a firmar. Han sido años de resistencia, de sacrificio, de presión. El dragón asusta, en estos tiempos el dios dinero gobierna y ordena.
El Estado chileno una vez más ha violentado nuestros derechos. ¿Cómo quieren que se siga creyendo en instituciones y personajes, si ni siquiera ellos han sido capaces de respetar las leyes e instituciones, que han creado como instrumentos de control y regulación? Es válido preguntarse entonces: ¿Qué pasó con los tribunales administradores de leyes, en el caso de la validez de la ley indígena? ¿Quién permitió que se vulnerara dicha ley, que establece el derecho superior de los comuneros para vivir en sus territorios? ¿Quién aprobó la solicitud de concesión eléctrica, presentada por Endesa, aunque ésta estaba fuera de plazo? ¿Qué pasó con el informe de CONAMA, donde se declaraba ambientalmente inviable el proyecto de la represa? Creo que en todo lo anterior existe una falta absoluta de rectitud, transparencia y justicia! ¿Cómo le explicamos a nuestros hijos estos conceptos? ¿Habrá que crear una nueva definición?...
El abogado Roberto Celedón, espejismo de lealtad, alianza y confianza, que tan desinteresadamente se ofrecía para defender nuestros derechos y territorio, luego, mostrando su esencia real como persona, se transformó en peón de los intereses de Endesa y del Estado.. Por otro lado Alex Quevedo, abogado "ambientalista" cuya asesoría jurídica y su acción como eficaz operador solo permitió consumar la traición y de paso aumentar sus ganancias personales. Quedará registrado entonces, en la historia de nuestro pueblo, como los HUINCAS, que no respetaron su palabra y colaboraron con la destrucción de la dignidad de un Pueblo.
El ministro Huenchumilla, mapuche biológico, condición utilizada como escudo político, no ha logrado entender la esencia de nuestra existencia, el valor de nuestros espacios sagrados, defender nuestro patrimonio por sobre los intereses económicos, su corazón, conciencia y espíritu está muy lejos de los principios de nuestro Pueblo.
Sin duda la historia, nuestra Historia real que será escrita y contada por nuestros hermanos, que será conocida por nuestros hijos y los hijos de ellos, se encargarán de dar su justo papel a cada uno de estos actores, quienes serán los directos responsables de la destrucción de "los pehuenches", de la destrucción de espacios sagrados y que serán señalados algunos como enemigos y otros como traidores de nuestro Pueblo, para ellos la historia se encargará que no haya olvido.
No dejo de pensar que estamos en septiembre, momento del año en que se rememoran personajes de la historia como Bernardo O'Higgins, los hermanos Carrera, Manuel Rodríguez, entre otros, y que la Corona española en su época identificó como rebeldes, seguramente terroristas y guerrilleros, acusados de romper la institucionalidad establecida. Sin embargo hoy son reconocidos como héroes por los chilenos. Entonces podemos pensar, sin duda que los mapuches que luchan por sus derechos, asesinados por la represión policial, presos en las cárceles de Chile, procesados por los tribunales administradores de leyes y vigilados por los sistemas de seguridad, la historia de nuestro Pueblo, los reconocerá como héroes.
Se aproxima octubre, una vez más se moverán las piezas con la que el gobierno se esforzará por maquillar tan repudiables acciones, más de algún anuncio el 5 de octubre se hará, cuando se cumple un nuevo aniversario de la Ley Indígena, es probable que se dé a conocer el Informe de la "Comisión de Verdad y nuevo trato", llamado por muchos de nosotros " Comisión de la verdad del nuevo maltrato", no dejemos que estos efímeros anuncios nos sorprendan y se transformen en sedantes de nuestras conciencias y acciones.
Estimados hermanos, a pesar de esta gran adversidad me queda claro que la lucha por nuestros derechos como Mapuches, por nuestros valores y principios aún prevalecen y prevalecerán, mientras existan mapuches de conciencia y espíritu, y por cierto los hay, renacerá el espíritu de Lautaro, de Caupolican y muchos de nuestros líderes que jamás olvidaron su esencia y el rol como defensores de su pueblo.
Esto es lo que por ahora, puedo manifestar, sólo decir a mi Pueblo y a nuestros aliados, que no debemos descansar, hoy más que nunca los ideales existen y hay que seguir luchando...
¡Marrichiweu!
Adolfo Millabur Ñancuil
Mapuche lafkenche
Enviado por Boletín Piensa Chile
boletin@piensachile.com
24 de septiembre de 2003