Opinión
Lo que no recordó en el juicio oral
Figueroa y su mala memoria
De la información se desprende directamente, que la comunidad mapuche propietaria ancestral de las tierras que ocupó el fundo Nancahue, reivindicaba hacia el año 1969 su derecho a tierras usurpadas. Es falso que haya habido una buena relación entre la comunidad mapuche y el latifundista y militante radical Rafael Figueroa González (padre de los Figueroa Yávar). Del mismo modo, en la publicación se acusa a Rafael Figueroa de no haber hecho contratos a los trabajadores de su fundo durante 16 años. Es decir, a partir de 1953.
Por Carlos RUIZ / Azkintuwe Noticias / Lunes 1 de agosto de 2005
Una información de prensa, del año 1969, bastaba para contradecir una parte de las declaraciones del usurpador Juan Agustín Figueroa en contra de los lonko Pascual Pichún y Norín Aniceto y de otros acusados del incendio de su casa en el Fundo Nancahue. Era falso que la relación entre las comunidades colindantes y el padre del primero, Rafael Figueroa, fuese excelente. Ya habían tenido conflictos en dicho año, a partir de problemas de más larga data.
En el fallo absolutorio del pasado 28 de julio, que hoy leemos gracias a su publicación en Mapuexpress, se lee:
"Juan Agustín Figueroa Yávar y Juan Agustín Figueroa Elgueta, testificaron que son propietario y administrador del Fundo Nancahue, respectivamente, el que fue adquirido alrededor de 1942, por el padre y abuelo de cada uno de ellos, predio forestal con plantaciones de pinos y eucaliptos. Colinda con las Comunidades de Temulemu y Didaico; la relación con los pobladores de dichas comunidades era excelente, y su primer propietario se preocupó de crear una escuela pública y una posta de primeros auxilios para los habitantes del sector. Iniciada la década del 90 las Comunidades colindantes comenzaron a reclamar reivindicaciones de tierras que decían les había sido usurpadas. En el año 2001, empezaron las hostilidades; comenzaron a recibir amenazas verbales y escritas -estas últimas se acompañaron a un juicio en Traiguén".
Pero leamos lo que el diario El Siglo informaba con fecha 10 de febrero de 1969, pág. 5: "Contra los abusos se tomaron un fundo en Traiguén. Unas 300 personas entre campesinos y mapuches, se tomaron ayer el fundo Nancahue, ubicada en el departamento de Traiguén y de propiedad del momio radical Rafael Figueroa González. La toma del fundo se realizó ante el cansancio de los trabajadores por continuos abusos del dueño, quién, entre otras cosas, hace 16 años que no les tiene contrato de trabajo a sus inquilinos...Los mapuches por su parte han solidarizado con el movimiento ante la usurpación de terrenos de que fueron objeto por el latifundista mencionado".
De la información se desprende directamente, que la comunidad mapuche propietaria ancestral de las tierras que ocupó el fundo Nancahue, reivindicaba en 1969 su derecho a tierras usurpadas. Es falso que haya habido una buena relación entre la comunidad y el latifundista y militante radical Rafael Figueroa González (padre de los Figueroa Yávar). Del mismo modo, se acusa a Rafael Figueroa de no haber hecho contratos a los trabajadores de su fundo durante 16 años, es decir a partir de 1953.
Las protestas de campesinos y mapuche fueron atendidas bajo el gobierno popular de Salvador Allende: según el libro de Martín Correa, Raúl Molina y Nancy Yáñez, sobre "la Reforma Agraria y las tierras mapuches", una parte del fundo Nancahue, de Aída, Jorge y Juan Agustín Figueroa Yáñez, fue expropiada por la CORA el 1º de julio de 1971, afectando ello a 1.904 hectáreas, de las cuales 119,24 eran de riego básico. La causa de la expropiación fue el artículo 3 de la Ley de Reforma Agraria, 16.640. En virtud del acto, se estableció un asentamiento con fecha 13 de octubre de 1971. Como resultado de la contrarreforma agraria, la expropiación fue revocada bajo la dictadura militar, bajo el acuerdo de la CORA Nº 863, de 23 de julio de 1976 (Correa, Molina y Yáñez, Anexo Nº 3, p. 407).
Debemos subrayar que el gobierno de Salvador Allende actuó con total independencia de las presiones de familiares y amigos de las autoridades, ya que Aída Figueroa, una de las personas expropiadas en 1971, era la amiga íntima de Matilde Urrutia y mujer de Sergio Inzunza, el ministro de Justicia de Allende, vínculos que no le sirvieron para evitar la acción de la Reforma Agraria en las tierras mal explotadas que ocupaba.
Podemos concluir con que el conflicto de las comunidades de Temulemu y Didaico proviene de la época en que Rafael Figueroa adquirió el fundo Nancahue y se apropió de tierras usurpadas a las comunidades vecinas. No sabríamos si ello proviene de una mala asignación de tierras hecha por la Comisión Radicadora, o si la usurpación se realizó sobre tierras incluidas en los respectivos títulos de merced de Temulemu y Didaico.
En todo caso, Juan Agustín Figueroa fue partidario de la dictadura militar, la que revocó la expropiación de 1971 y le restituyó el predio. Su actuación como pinochetista queda en evidencia en un artículo de la revista Análisis de enero de 1990. En entrevista publicada en "Qué Pasa", en junio de 1979, declaró: "Di la lucha contra Allende desde mi actividad profesional y no desde la política".
Figueroa fue abogado de Manuel Cruzat, de Javier Vial, de Elecmetal (grupo Ross-Claro), Informa (BHC), Banco Osorno. Después del Golpe integró la oficialista Comisión Revisora del Código de Procedimiento Civil. En 1990 era presidente de Marítima de Inversiones, vicepresidente de Cristalerías de Chile S.A. y director de Elecmetal y de Viña Santa Rita Ltda., hoy es vicepresidente de ésta. Todas son empresas de Ricardo Claro. Además, al presente, es director de otras dos empresas de Claro: Navarino S.A. y Quemchi S.A.
Figueroa declaró haber luchado contra Allende. Por usar la misma palabra "luchar", el despótico ex ministro intentó seguir un nuevo juicio contra los lonkos Pascual Pichún y Aniceto Norín, acusándolos de nueva amenaza terrorista / Azkintuwe