Entrevista con Lafken Painemilla, Catalunya.

Los hijos de la diáspora

El pasado 1 de octubre se dio inicio al Segundo Encuentro de Jóvenes Mapuche de Europa, realizado esta vez en la ciudad de Girona, Catalunya. Durante una semana, delegaciones provenientes de Holanda, España, Alemania, Italia y Francia, más algunos invitados desde Chile, se reencontraron y debatieron sobre el rol que les cabe desempeñar en Europa en este nuevo proceso de lucha mapuche. Son los hijos de la diáspora, aquellos que a pesar de la lejanía también quieren decir estamos presente.

Por Pedro CAYUQUEO / Periódico Azkintuwe

Están en toda Europa. Estudiando, trabajando, algunos formando ya sus propias familias. Son los jóvenes mapuche hijos de la dictadura o de la búsqueda familiar por nuevas y mejores oportunidades de vida. Se calcula que más de un centenar de jóvenes de nuestro pueblo hoy viven en países como Suecia, Holanda, Inglaterra, Francia, España y Alemania, entre otros. Algunos de ellos han comenzado a organizarse, siguiendo la huella trazada anteriormente en el camino por destacados dirigentes mapuche del exilio, aquellos que en los ochenta levantaron, entre otras organizaciones, el legendario Comité Exterior Mapuche (CEM).

Nos cuenta Reynaldo Mariqueo, uno de los fundadores del CEM en Inglaterra, que la necesidad por reconocerse como iguales en tierras extranjeras, sumado al escenario de lucha política contra la dictadura militar de Pinochet, los llevó como mapuches en los años ochenta a reunirse y coordinar de mejor manera sus acciones en el ámbito internacional. Veinte años más tarde, cambian los actores, pero el escenario no parece variar. El desarraigo, la lejanía de sus territorios de origen, la hostilidad de sus pares generacionales del primer mundo, llevan también a los jóvenes de hoy a reencontrarse para fortalecer una identidad negada. Las políticas neoliberales, la represión y las nuevas luchas por la defensa de las tierras en el sur de Chile, completan el cuadro. Identidad y resistencia. Tal como en los -en apariencia- lejanos tiempos de Pinochet.

"Nadie sobra en esta lucha"

Durante una semana, Girona, la bella ciudad catalana emplazada a un paso de la costa del Mediterráneo, recibió a las delegaciones de jóvenes que dieron vida a este Segundo Encuentro en el viejo continente. El primero, realizado en abril del año 2002, se había llevado a cabo en la ciudad de Rouen, Francia, y reunió a medio centenar de jóvenes, entre mapuches y simpatizantes de movimiento indígena en Latinoamérica. Lafken Painemilla, joven originaria de la zona lafkenche de Isla Huapi y residente en los últimos años en Girona, tuvo la misión de coordinar la realización de este trawun y con ella conversamos para conocer algunos alcances de esta actividad.

- ¿Lafken, cuáles eran los objetivos de este encuentro?

En primer lugar, dar a conocer nuestra cultura ancestral mapuche aquí en Europa y denunciar los atropellos e injusticias para con nuestro pueblo por parte de las transnacionales extranjeras, así como los poderes estatales entre otros. Y en segundo, dar continuidad al primer encuentro de Jóvenes Mapuche realizado hace un año en Rouen, Francia. Lo que buscamos con este tipo de actividades es abrir espacios de encuentro en Europa y así facilitar a los jóvenes mapuche reafirmar su propia identidad, además de establecer relaciones con la sociedad local, organizaciones sociales, colectivos, etc.

- ¿Cómo fue el apoyo estas agrupaciones no mapuche al encuentro?

La respuesta tanto de la gente a nivel personal, como asociaciones, colectivos u organizaciones aquí en Catalunya fue muy positiva, llena de solidaridad y sensibilidad para con nuestra causa. Cabe destacar que la gente en general se manifestó sorprendida de escucharnos, porque desconocían la problemática de un pueblo originario y milenario como el nuestro, luchando contra estas famosas empresas que aquí limpian su imagen con spots publicitarios y apoyando el pasado Forum de las Culturas en Barcelona, como es el caso de ENDESA. Algunas asociaciones y colectivos que nos acompañaron, solidarizaron e hicieron posible este encuentro fueron el Centro social "La Maquia", la Asociación Cultural L`Ariet, la Unión General de Trabajadores "UGT", la Coordinadora de ONG solidarias "Cedre", el Ayuntamiento de Girona, el Ayuntamiento de Sarria de Ter, la Casa de la Cultura de Girona, la Casa de la Solidaridad de Barcelona, entre otros.

- Qué nos puedes decir de las expectativas. ¿Se cumplieron?

Creo que en gran parte se han cumplido, ya que lo que queríamos era denunciar y poder decirle a la sociedad española y catalana sobre el atropello que realizan Endesa y Repsol en territorio mapuche, como trasnacionales españolas. También queríamos recordarles sobre los 512 años que se cumplen desde la llegada del invasor. Hoy el mismo país, pero con armas diferentes, siguen queriendo exterminarnos, aunque nuestro pueblo también sigue dispuesto a luchar por sus legítimos derechos. Por otra parte, creemos que fue posible abrir otro espacio de encuentro en Europa entre mapuches y amigos no mapuche, sensibles a nuestra realidad, para trabajar futuras acciones solidarias. Eso se pudo sentir y ver, principalmente en la solidaridad del pueblo catalán y la sociedad española en general, así como también el interés por parte de los medios de comunicación y artistas como Manu Chau.

- ¿Cuáles son ahora las tareas para ustedes?

Creo que se pudieron abrir muchas posibilidades de trabajo aquí en Catalunya y con posibilidad de extenderse a toda España, comenzando con un ciclo de cine dedicado al Pueblo Mapuche para trabajar el próximo año, con el objetivo de difundir a través de la pantalla grande, imágenes de documentales y películas. También esta la posibilidad de realizar a futuro otras actividades de apoyo y solidaridad, como conciertos de sensibilización, por ejemplo. Ahora, como coordinación, nos queda trabajar en la posibilidad de realizar el próximo encuentro de Jóvenes Mapuche en Italia.

- ¿Qué importancia le ven ustedes a la reorganización de los mapuche en el exterior?.

Creo que es fundamental estar coordinados y organizados entre mapuche aquí en Europa, ya que es un complemento y un apoyo vital para la lucha mapuche, más aun considerando que varias de las armas de destrucción de nuestro pueblo se encuentran aquí, en estos países. Creemos que nuestro deber es hacer conciencia internacional, recalcando la validez de este trabajo, tan primordial como el de los hermanos que se encuentran en nuestras comunidades del Wallmapu defendiendo el territorio y enfrentando el duro camino de no ser chilenizados y, en definitiva, luchando por la existencia de nuestra nación. Somos concientes que aquí nuestra vida es diferente a la que tienen nuestros hermanos, pero también somos mapuche, sabemos de donde venimos y por qué estamos aquí, y eso significa que tenemos un deber para con nuestro pueblo.

- ¿Cuál es tu evaluación del impacto del tema mapuche en la opinión publica europea?.

La opinión pública europea recién esta conociendo, evaluando y madurando el tema de la situación mapuche y obviamente el impacto es fuerte una vez informados, puesto que aunque se haya llegado a las Naciones Unidad u otras órganos y entidades internacionales, los medios de comunicación todavía no ven el tema mapuche como un atropello a la humanidad, como ocurre con otros conflictos. Esto se ha visto cuando se trata de buscar apoyos por parte de organismos de más envergadura y peso internacional. Ellos te dicen que, como todavía no se sabe mucho del asunto, no pueden comprometerse mayormente. Nosotros queremos cambiar esta percepción con nuestro trabajo.

-¿Cuál creen que debiera ser el rol de los jóvenes mapuche que viven en el exterior?.

Creo que como jóvenes, es nuestro deber aportar a la lucha de nuestro pueblo desde donde estemos y en la medida de nuestras posibilidades en los países donde nos encontremos. Debemos ser capaces de unirnos y coordinarnos en las diferentes propuestas de trabajo, para contribuir a apoyar una lucha en donde creemos no sobra nadie.

* Entrevista publicada en Periódico Azkintuwe Nº 10, Octubre de 2004. Pág.5.

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