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Comunicado Público
Marcha por la Libertad de los presos políticos
Mapuche
CONTRA EL JUICIO ORAL
EN APOYO A LAS COMUNIDADES EN CONFLICTO
8 DE ABRIL DEL 2003
Después de permanecer más de
13 meses encerrados en la Cárcel de Traiguén, mirando
la oscuridad de los muros y los barrotes oxidados, ha comenzado
en Angol el juicio oral a los lonko Pascual Pichun y Aniceto Norin
de las comunidades en conflicto de Temulemu y Didaiko respectivamente.
En este juicio ya manipulado, viciado, comprado por Agustín
Figueroa, Raúl Bustos y sus secuaces, también es inculpada
la lamngen Patricia Troncoso .
Los tres son acusados de incendio en el Fundo
Nancahue y en el fundo San Gregorio, de amenazas y otras tantas
mentiras que dejan entrever los objetivos políticos de este
tardío juicio, que sólo pretende la desarticulación
del movimiento mapuche autónomo y sembrar el miedo en nuestras
comunidades.
Los hermanos han soportado las penurias y
crueldades provocadas por los intereses del empresariado en conjunto
con el estado chileno: estar lejos de sus familias, sus hijos, su
gente; alimentarse de las comidas hechas de mala gana por gendarmería.
Han resistido dos huelgas de hambre una incluso una de 35 días,
los mismo que sucedió con la lamngen Angélica Ñancupil
que estuvo 37 días sin ingerir alimento y logró la
libertad provisional.
Los dos lonko y la lamngen Patricia Troncoso
citados a este juicio, son tres luchadores de un pueblo, que hoy
están prisioneros por creer en un proyecto político
distinto, por creer en la liberación mapuche. Ellos han dado
lucha contra el neocolonialismo del estado chileno; contra las empresas
que masacran el Wall mapu-territorio mapuche (forestales, turísticas,
viales, hidroeléctricas).
Los tres son parte de los más de 35
presos políticos mapuche, recluidos en este momento en Temuco,
Angol, Traiguén, Concepción, Victoria, Los Ángeles,
la mayoría de la Coordinadora Arauko Malleko. Todos fueron
detenidos en allanamientos, irrupciones casi militares en las comunidades,
por espionaje, delación, seguimiento. Todos golpeados, heridos.
Todos con la historia en el lomo, con el recuerdo de Leftraru, Kalfulikan.
Todos con la imagen latente en la memoria de los muertos de este
conflicto; con los asesinados en el Keuko, Ercilla y en Osorno;
Con Lemun, Marihuan en el corazón.
Tomando el ejemplo de nuestros actuales kona,
los que estamos afuera debemos responder, manifestarnos, porque
es imposible concebir que mientras miles de mapuche dan la vida
al calor y al frío del campo, con la rigurosidad que exige
mantener vivo un sueño de liberación, otros estén
inmóviles entre proyectos de la conadi y el programa orígenes.
Por eso, este 8 de abril nos tomamos una vez más la Alameda,
arteria principal de la capital del estado opresor. Y aunque seamos
champurria y de la ciudad, nuestra conciencia es mapuche y estamos
comprometidos con la lucha de nuestro pueblo.
LIBERTAD A LOS PRESOS Y PRESAS POLÍTICAS
MAPUCHE
AVANZANDO HACIA LA LIBERACIÓN MAPUCHE
WALL MAPU FEWLA
WEUWAIÑ
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